Creex reclama un panel de expertos para mejorar la prevención de incendios en Extremadura
La Confederación Regional Empresarial Extremeña (Creex) ha solicitado a la administración autonómica la creación de un panel de expertos, propietarios forestales y empresas para diseñar medidas eficaces contra los incendios forestales. La iniciativa surge en un contexto donde las zonas rurales acumulan combustible debido a las abundantes lluvias del invierno, y el verano ha traído un aumento de incendios en la región.
El verano de 2023 ha sido especialmente complicado en Extremadura, con numerosos incendios que han afectado zonas como Las Hurdes. La situación evidencia la necesidad de políticas preventivas adaptadas a las circunstancias actuales, más allá de las respuestas tradicionales y de las ayudas puntuales. La región enfrenta la pérdida de patrimonio natural y económico, además del riesgo a la seguridad de las personas.
La Creex insiste en que la gestión de los bosques no puede limitarse a acciones de extinción y ayuda tras el desastre. En su opinión, se requiere un cambio profundo en las políticas, incluyendo medidas como cortafuegos, mosaicos paisajísticos, incentivos a la limpieza y el regreso al pastoreo. La propuesta apunta a un enfoque técnico, alejado de interferencias políticas, para planificar la prevención.
El contexto político en Extremadura refleja un debate más amplio sobre la gestión forestal y el cambio climático. La administración regional ha reconocido la situación, pero aún no ha implementado un plan integral. La normativa vigente, con casi 25 años de antigüedad, podría necesitar revisiones para responder mejor a los desafíos actuales.
El futuro de la política forestal en Extremadura podría depender de la capacidad de consensuar medidas técnicas y de inversión. La creación de un panel de expertos sería un paso hacia una gestión más eficiente y preventiva, que reduzca la vulnerabilidad ante incendios cada temporada. La clave estará en la colaboración entre sector público, privado y técnicos especializados.
En un escenario más amplio, la región debe afrontar las consecuencias del cambio climático en su planificación forestal. La adaptación de las políticas y la modernización de la normativa serán fundamentales para fortalecer la resiliencia del territorio y proteger su patrimonio natural y económico a largo plazo.