Ecologistas recurren la prórroga de Almaraz y exigen reducir dependencia nuclear
La Asociación Ecologistas Extremadura ha presentado un recurso contra la autorización del Gobierno para prolongar la vida de las unidades I y II de la Central Nuclear de Almaraz hasta 2030. La prórroga, aprobada mediante la Orden TED/864/2026, mantiene la operación de la planta cinco años más allá del calendario inicialmente previsto, que indicaba su cierre en 2027 y 2028 respectivamente.
Esta decisión se inscribe en un contexto en el que la política energética española prioriza la continuidad de las instalaciones nucleares existentes, pese a los compromisos internacionales y nacionales de transición hacia energías renovables. La prórroga ha generado debate sobre su impacto en el medio ambiente, la salud pública y la sostenibilidad del sistema eléctrico nacional.
Ecologistas Extremadura denuncia que la prolongación de la actividad nuclear puede suponer un aumento en la generación de residuos radiactivos y cuestiona la falta de una evaluación ambiental acumulativa. La organización también critica la contradicción que supone defender la continuidad de Almaraz mientras no se fomenta un uso más intensivo de la energía solar en la región, a pesar de su alto potencial solar.
Desde la perspectiva política, el recurso ecologista refleja la tensión entre las políticas autonómicas y estatales. Mientras la Junta de Extremadura defiende la central por su impacto económico y en empleo, también reduce progresivamente los impuestos que pagan las empresas propietarias, lo que según Ecologistas Extremadura, limita los recursos disponibles para promover un modelo energético más sostenible.
El debate se enmarca en un escenario donde las decisiones sobre Almaraz tienen implicaciones no solo en la política energética, sino también en la economía regional y en la percepción social sobre la dependencia de la nuclear. La futura gestión de la planta y la apuesta por energías renovables serán clave para definir el perfil energético de Extremadura en los próximos años.
La organización ecologista llama a la ciudadanía a ejercer su influencia mediante recursos legales y decisiones de consumo, promoviendo un cambio hacia modelos energéticos más sostenibles y menos dependientes del ciclo nuclear.