El municipio de El Carrascalejo, en Badajoz, fue testigo el pasado 18 de junio de una celebración especial para el mundo del vino. En esta ocasión, el Señorío de Pedraza, un vino tinto de la cooperativa Nuestra Señora de la Soledad, ubicada en Aceuchal, ha sido premiado con la Gran Espiga en los prestigiosos XXVI Premios Espiga Vino Denominación de Origen Ribera del Guadiana, organizados por Caja Rural de Extremadura. Este reconocimiento marca el segundo año consecutivo que el vino logra tal distinción, consolidando su calidad en el mercado.
La cosecha de 2024 del Señorío de Pedraza se ha destacado entre los 74 vinos presentados por 16 bodegas diferentes, logrando la máxima puntuación del jurado conformado por catadores de gran renombre tanto a nivel nacional como internacional. Este tipo de galardones no solo premian la excelencia vitivinícola, sino que también resaltan el compromiso de los productores extremeños con la tradición y la innovación.
La ceremonia de entrega de estos galardones tuvo lugar en una gala celebrada en la Finca El Toril, donde se dieron cita numerosas personalidades, incluida la presidenta de la Asamblea de Extremadura, Blanca Martín, y el delegado del Gobierno, José Luis Quintana. Ambos líderes políticos fueron parte de un evento que no solo celebra la producción vitivinícola, sino que también fortalece la identidad regional.
En el evento se reconocieron otros productos destacados, como la Espiga Oro para los tintos de cosecha, que fue entregada también a Señorío de Pedraza. La Espiga Plata fue atribuida a 'Viñedos de Pozanco' Tinto Joven, y la Espiga Bronce se otorgó a 'Seilón' Tinto Joven Ecológico, evidenciando la diversidad y riqueza de opciones en la denominación de origen.
En la categoría de tintos de barrica, los premios han sido igualmente disputados. El gran ganador fue 'Flor' de Señorío de Orán 2024, que se llevó la Espiga Oro, mientras que otras bodegas locales también se hicieron con reconocimientos. Esto evidencia la creciente competencia y calidad en la producción de vinos en Extremadura.
Los vinos rosados y blancos no se quedaron atrás, con reconocimientos que incluyeron a ‘Castillo de Villalba’ y ‘Blasón del Turra’ por su calidad superior. La proliferación de premios en diversas categorías demuestra el empeño de las bodegas en ofrecer productos que satisfacen los paladares más exigentes.
Durante su discurso, el presidente de Caja Rural de Extremadura, Urbano Caballo, subrayó la importancia de estos premios, que están cumpliendo 26 años, como un reflejo de la calidad y variedad que se produce en la región. Además, señaló que el sector agroalimentario es clave para el desarrollo económico y social de Extremadura, un argumento que se respalda con la participación de 16 bodegas en la competición.
Por su parte, Blanca Martín reafirmó su compromiso con la promoción de la tierra extremeña, instando a cultivar el orgullo por la producción local y a poner en valor cada esfuerzo realizado por los ciudadanos y sus instituciones. Este impulso busca situar a Extremadura como una referencia en el mundo del vino, destacando su potencial en el mercado nacional e internacional.
La gala no solo celebró a los vinos, sino que también reunió a personalidades influyentes en el ámbito económico y social de la región, lo que pone de manifiesto la unión entre el sector productivo y su representación institucional. En definitiva, es un momento propicio para el vitivinícola extremeño en su camino hacia el reconocimiento y el éxito en el ámbito global.
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