Crónica Extremadura.

Crónica Extremadura.

La chef Rocío Maya, triunfa en el prestigioso Concurso de Cocina Premio Espiga Cordero de Extremadura.

La chef Rocío Maya, triunfa en el prestigioso Concurso de Cocina Premio Espiga Cordero de Extremadura.

La chef Rocío Maya Díaz, del Restaurante La Taberna de Noa situado en la localidad pacense de Fuentes de León, ha ganado el XVI Concurso de Cocina Premio Espiga 'Cordero de Extremadura' convocado por Caja Rural de Extremadura. El objetivo de este concurso es promocionar las excelencias de la carne certificada de cordero de Extremadura entre los profesionales del sector de la restauración en la región.

El plato ganador, llamado 'Cordero de Otoño', destacó la valorización del cordero extremeño, en concreto una pieza de cuello, con elaboraciones tradicionales como las migas, y productos de temporada como castañas, boletus, hinojo o boniato. Además, se acompañó con productos de otras tres Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) de la provincia de Badajoz, como el Queso de La Serena, el Aceite de Monterrubio y el Vino DO Ribera del Guadiana. Como guiño a la tradición, el plato se presentó en un plato de barro.

La chef Rocío Maya se mostró muy feliz de lograr este reconocimiento, que consiguió en su quinta participación en el concurso. El jurado, presidido por el chef Javier Martín, destacó la calidad de todos los platos presentados y señaló que la elección se basó en los detalles y el sabor.

El presidente de Caja Rural de Extremadura, Urbano Caballo, agradeció el apoyo de la entidad al sector primario extremeño y anunció que se seguirán realizando acciones para visibilizar el campo. También reveló que están trabajando en una gran feria agroalimentaria que se conocerá próximamente.

La consejera de Agricultura, Mercedes Morán, felicitó a las Denominaciones de Origen por su trabajo y defendió la importancia de la ganadería y el consumo de carne dentro de la dieta mediterránea.

Como premio, la ganadora recibió 1.000 euros, aportación de producto certificado por valor de 500 euros, un trofeo y un diploma. Los otros cinco cocineros clasificados para la final también recibieron un diploma acreditativo.

El concurso estaba abierto a todos los trabajadores de cocina y se debía crear un plato cuyo ingrediente principal fuera el cordero certificado. En esta edición, se valoró de forma diferente el tipo de pieza utilizada, siendo el cuello el que más puntuación permitía. También se tuvieron en cuenta el gusto, la presentación, la utilización de otras marcas de calidad de Extremadura y productos de temporada, la limpieza, la descripción de la ficha-receta, la valoración económica y aprovechamiento, y el soporte de emplatado sostenible.

Los cocineros tuvieron dos horas para realizar sus elaboraciones en las cocinas de la Escuela Superior de Hostelería y Agroturismo de Extremadura, en Mérida.