Desde la Dirección General de Tráfico (DGT) se ha informado que, durante el primer fin de semana de julio, se prevé un notable aumento en el tráfico en las carreteras de Extremadura, donde se estima que alrededor de 62,000 vehículos se desplacen. Esta operación salida del verano, que comienza el viernes 4 de julio y se extiende hasta el domingo, se anticipa como una de las más intensas de la temporada.
Un análisis más detallado revela que la mayoría de esos viajes, aproximadamente el 60%, corresponden a la provincia de Badajoz, que registrará unos 37,200 trayectos, mientras que la provincia de Cáceres acogerá unos 24,800 desplazamientos.
En Badajoz, las carreteras principales que verán un mayor número de vehículos son la A-5, A-66 y N-430. Los momentos críticos de tráfico están previstos para el viernes entre las 15:00 y las 24:00 horas, así como del sábado y domingo de 10:00 a 24:00 horas.
Por otro lado, en la provincia de Cáceres, circulaciones densas se concentrarán en las mismas vías: A-5, A-66 y EX-A1. Las horas más congestionadas se anticipan para el viernes entre las 15:00 y las 22:00, el sábado entre 11:00 y 20:00, y el domingo entre 15:00 y 22:00.
La DGT ha señalado tramos de carretera donde se podrían presentar dificultades. En particular, el kilómetro 174 de la A-5 en dirección a Badajoz y el segmento entre los kilómetros 370,5 y 373 de la N-110, que conecta Tornavacas con Plasencia, son considerados como puntos de posible congestión.
A su vez, es importante destacar que hay obras en curso en varias rutas de la región que podrían afectar la fluidez del tránsito. En la A-5, por ejemplo, se ha cerrado el carril derecho en el tramo entre los puntos kilométricos 399,400 y 396,425, en Gévora, y también se cierran los dos carriles en la misma carretera entre los kilómetros 341 y 343, cerca de Mérida. Otros tramos afectados incluyen la A-66 y distintos puntos de la EX A1.
Con la llegada del verano, el aumento del tráfico genera una mayor preocupación por la seguridad vial. La DGT ha intensificado sus esfuerzos para garantizar un tránsito seguro, buscando mitigar tanto las congestiones esperadas como otros problemas que pueden surgir de forma inesperada, ya sea por accidentes, obras o cortes en las vías.
Se ha observado que los patrones de desplazamientos vacacionales han cambiado en los últimos años, ya que las salidas y regresos se distribuyen en intervalos más cortos y tienden a concentrarse en los fines de semana. Por esta razón, la DGT ha planificado operaciones de tráfico especiales cada fin de semana durante el verano, con un enfoque particular en los primeros fines de semana y festividades significativas.
Este año se han programado cinco operaciones especiales de tráfico que abarcarán desde el fin de semana del 4 al 6 de julio hasta el retorno a finales de agosto, con el objetivo de gestionar mejor el gran volumen de tráfico que se prevé.
La DGT también ha anticipado un récord de desplazamientos para los meses de julio y agosto, superando los 100 millones de movimientos de largo recorrido en todo el país, a esto se suman los desplazamientos cortos que aumentan el riesgo, ya que muchos conductores tienden a relajarse en carreteras familiares.
El principal objetivo de estas acciones es evitar que el aumento del tráfico se traduzca en un incremento de la siniestralidad. En el verano de 2024 se reportaron 243 víctimas mortales, lo cual representa una preocupación significativa en términos de seguridad vial.
Tags:
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.