La trashumancia en Monfragüe: preservación del patrimonio en un año clave
La cuarta edición de la Ruta de la Trashumancia, que se celebrará los días 15 y 16 de mayo en Cáceres, reunirá a numerosos participantes que acompañarán un rebaño de ovejas en un recorrido que conecta Jaraicejo y Casas de Miravete. La actividad, organizada por la Diputación de Cáceres, busca poner en valor la tradición trashumante como patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad.
Este evento sucede en un contexto político donde la protección del patrimonio cultural y natural se ha convertido en una prioridad a nivel regional y nacional. La declaración de la trashumancia como Patrimonio Cultural Inmaterial en 2017 y el reconocimiento del Año Internacional de los Pastizales y Pastores en 2026 reflejan un interés creciente por consolidar estas prácticas tradicionales frente a la globalización y el abandono rural.
La iniciativa no solo promueve la conservación del paisaje y la biodiversidad, sino que también refuerza la identidad de las comunidades locales y favorece el turismo sostenible en la región. La presencia de actividades culturales y talleres vinculados a la cultura pastoril fomenta la conciencia social sobre la importancia de estos saberes ancestrales.
Desde una perspectiva política, estas acciones muestran un compromiso con la protección del patrimonio inmaterial y el desarrollo rural, en línea con las políticas de conservación y promoción cultural impulsadas por las administraciones públicas. Sin embargo, la continuidad de estas tradiciones requiere de políticas que aseguren su transmisión generacional y su integración en la economía local.
Mirando hacia el futuro, la celebración en 2026 del Año Internacional de los Pastizales y Pastores puede servir como catalizador para ampliar programas de protección y difusión de la trashumancia. La participación ciudadana y el apoyo institucional serán clave para mantener viva esta práctica en un contexto de transformación social y ambiental.