• lunes 30 de enero del 2023

Las lluvias de diciembre compensan el déficit del otoño en Extremadura, que fué habitual en lo que se refiere a precipitaciones

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BADAJOZ, 21 Dic.

Las lluvias de diciembre compensan el déficit de este otoño en la red social autónoma de Extremadura, que fué habitual en lo que se refiere a precipitaciones y muy caluroso en relación a las temperaturas, según el cómputo climático del otoño de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en la zona, cuyas previsiones pasan por un invierno mucho más caluroso de lo común y con precipitaciones en los valores normales para esta estación del año.

El encargado territorial de la Aemet en Extremadura, Marcelino Núñez, hizo público este miércoles el cómputo climático de la estación del otoño y las previsiones para el invierno, que empezará este miércoles 21 de noviembre a las 22,48 horas, en una rueda de prensa en la Delegación del Gobierno al lado del encargado, Francisco Mendoza, donde Núñez ha señalado que el pasado período de tres meses fué habitual en lo que se refiere a las precipitaciones registradas en la zona y el tercero mucho más caluroso de todo el periodo de tiempo de referencia, entre 1981 y 2010.

En preciso y en relación a las precipitaciones medias para toda la zona, ha detallado que fueron de 180,4 litros por metro cuadrado, siendo tenuemente inferiores al valor de referencia para este período de tres meses, que es 184,2 litros por metro cuadrado, de manera tal que se registró en promedio para toda Extremadura un rápido déficit de -3,8 litros por metro cuadrado, esto es, que en este período de tres meses las precipitaciones han representado un 98 por ciento del valor de referencia.

Así, el período de tres meses entre septiembre y noviembre de 2022 fué el 17º mucho más húmedo del periodo de tiempo de referencia, entre 1981 y 2010, en Extremadura, de forma que se clasifica en los valores normales. También piensa el 25º de los últimos 42 años, desde 1981.

El cómputo de las precipitaciones amontonadas en lo que se transporta de año hidrológico, desde el 1 de octubre hasta el 31 noviembre de 2022, fué clasificado como seco. Se han registrado de media 140,9 litros por metro cuadrado siendo la referencia 166,1 litros por metro cuadrado, con lo que las precipitaciones registradas en el intérvalo de tiempo mencionado han supuesto un déficit de -25,2 litros por metro cuadrado; y la precipitación de lo que se transporta de año hidrológico 2022-2023 ha supuesto solo un 85 por ciento del valor aguardado o de referencia.

En este punto, hizo un cómputo de las precipitaciones en el año civil entre enero y noviembre de 2022, que es un año seco hasta el 30 de noviembre, con las precipitaciones al 73 por ciento "solo", pero que "es verdad" que en el mes de diciembre se cree un superávit en 156 milílitros con las lluvias de estos últimas días con lo que concluirá como habitual el próximo día 31.

Ante ello, ha insistido en mentalizar a la población de que el agua "no la contamos asegurada para este año" y que no se lancen "campanas al vuelo", en el momento en que, por poner un ejemplo, la cuenca del Guadiana a fecha de este 20 de diciembre se encontraba al 31 por ciento, y la del Tajo prácticamente al 60 por ciento.

Respecto a las lluvias de diciembre, Marcelino Núñez ha destacado que, con las abundantes precipitaciones agarradas en los primeros días de diciembre de 2022, este déficit se ha compensado, y en promedio a fecha de este miércoles el año hidrológico en curso muestra un superávit medio, cerca de 154 litros por metro cuadrado.

Respecto a las temperaturas, Núñez explicó que, en Extremadura, la temperatura media del período de tres meses entre septiembre y noviembre de 2022 fué de 18,4 grados, al paso que la temperatura media de referencia es de 17 grados, lo que quiere decir que se tuvo una anomalía efectiva de 1,4 grados con en comparación con valor medio, que deja clasificar este período de tres meses como muy caluroso en lo que se refiere a temperaturas y, específicamente, el 3º mucho más caluroso del periodo de tiempo de referencia, de 1981 a 2010. Diciembre asimismo fué caluroso hasta el día 18.

En cuanto a la previsión del invierno, para los meses de enero, febrero y marzo de 2023 en Extremadura se muestra una mayor posibilidad de que las temperaturas se ubiquen en valores superiores a los climatológicos normales, al tiempo que no hay una señal clara de inclinación en las precipitaciones, con lo que se estima que éstas se ubiquen cerca de los valores climatológicos normales.

De cara a los próximos días, el miércoles 21 y jueves 22 se aguardan cielos nublados, con lluvias enclenques, mucho más usuales en el norte y en las Villuercas, nieblas y brumas desperdigadas, temperaturas sin cambios y vientos del suroeste, flojos; el viernes 23 y sábado 24 va a ir reduciendo la posibilidad de precipitaciones y el domingo 25 y en el comienzo de la próxima semana va a haber un predominio de la seguridad, con cielos poco anubarrados, temperaturas en rápido ascenso y vientos flojos.

En cuanto a las ocasiones mucho más visibles del otoño de 2022, ha mencionado primeramente la borrasca Beatrice del 22 de octubre, con magnitudes de precipitación realmente fuertes, inconvenientes por la lluvia y el viento en Cáceres y Navalmoral de la Mata, o ráfagas realmente fuertes como las registradas en Jaraicejo.

En relación a diciembre y a las precipitaciones continuas por la borrasca Efraín, ha recordado que se marcó el aviso o alarma naranja en Las Villuercas y la región de las Vegas del Guadiana, y que "la predicción fué bien", pero que "el juntado fué en 15 días muy fuerte" y ha causado daños o crecidas de agua en riachuelos y regatos que no es frecuente que vayan tan caudalosos.

Sobre esto último, Núñez ha matizado que desde la Aemet se hace una predicción, por poner un ejemplo, a cinco días y los anuncios a tres, con lo que "la predicción fué especial", pero que el suelo comenzó a "empaparse" desde primeros de mes y "se comenzó a amontonar el agua", al unísono que ha reconocido que las precipitaciones del día 13 fueron "fundamentales, en varios sitios de récord".

También ha sumado que frente al aviso naranja con peligro esencial los medios estaban alertados, como Protección Civil o el sistema Inuncaex, sobre lo que el encargado del Gobierno ha puntualizado que, específicamente, en la tarde del día 12 sucedió la primera asamblea del Inuncaex "exactamente" para predecir probables servicios de urgencia que hubiese que encender a consecuencia de las lluvias que ocurrirían el día 13.

Evidentemente, ha continuado, la aptitud de previsión "específica y localizada" de las lluvias a la Aemet le resulta "realmente difícil", pero sí estaba sosprechada en la alarma naranja en ciertas zonas de la zona, razón por la que se activó el Inuncaex o plan de urgencias en previsión de probables crecidas de agua a consecuencia de fenómenos climatológicos.

Por último, ha planteado que se activó el dispositivo, que dejó que el día 13, pese a las lluvias, las riadas o crecidas de agua producidas en ciertas ciudades, no sucediera ninguna desgracia personal "destacable".

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