• sábado 28 de enero del 2023

Prácticamente media parta de los pequeños extremeños tuvo piojos en algún momento en los tres años precedentes a la pandemia, según una investigación

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MÉRIDA, 5 Sep.

Cerca de media parta de los pequeños extremeños de entre 3 y 12 años, específicamente un 45,3 por ciento, tuvieron piojos en algún momento en los tres años precedentes a la pandemia de Covid-19, y el 88,9 por ciento de familias extremeñas piensan que sus hijos se contagiaron de piojos en el instituto.

Así se recopila en el IX Estudio CinfaSalud 'Percepción y hábitos de los progenitores y mamás españoles frente a la pediculosis', efectuado en 2019 y avalado por la Sociedad Española de Farmacia Clínica, Familiar y Comunitaria, y efectuado mediante un cuestionario en línea a 3.072 progenitores españoles con hijos de 3 a 12 años, de todas y cada una de las comunidades autónomas.

Este estudio asegura, además de esto, que en España, la pediculosis es mucho más recurrente en las pequeñas, en tanto que un 55,8 por ciento tuvieron piojos en los tres años anteriores a la pandemia, en frente de media parta de los pequeños (47,5%), un hecho que se enseña pues "el pelo largo piensa una mayor área de transmisión para los parásitos y por el hecho de que, entre las pequeñas, son mucho más comunes los juegos de proximidad y son mucho más tendentes a comunicar productos de pelo", según enseña el médico de Cinfa Julio Maset.

Además, este facultativo de Cinfa apunta que hoy en dia, en el momento en que "las situaciones sociales y sanitarias vuelven a ser las comunes de las de la época precovid, la pediculosis va a regresar a constituir un problema médico de alta incidencia en las salas y hogares españoles" debido al mayor contacto entre los pequeños, ha señalado.

En ese sentido, ha apuntado que este "contacto directo cabeza con cabeza es la primordial vía de contagio de los piojos", en tanto que hablamos de "entre las dolencias mucho más infecciosas, al lado del resfriado, con lo que es lógico meditar que su propagación va a aumentar este curso", ha destacado Julio Maset.

Así, la incidencia de estos parásitos es mayor en los institucionales de 6 o mucho más años, en tanto que, como revela la investigación de Cinfa, este inconveniente lo ha sufrido el 55,7 por ciento de los institucionales de diez a 12 años, y el 52,8 por ciento de los que tienen de 6 a 9 años, en oposición al 42,9 por ciento de los mucho más pequeños (de 3 a 5 años), según comunica Cinfa en publicación oficial.

En la situacion de Extremadura, el 88,9 por ciento de familias piensa que sus hijos se contagiaron de piojos en el instituto, si bien el 18,5 por ciento considera que lograron contraerlos en la piscina y el 3,7 por ciento, que pasó en campamentos. Además, el 1,9 por ciento opina que el contagio se causó en el ambiente familiar o en otro sitio sin determinar.

Por su parte, la vicepresidenta primera de Sociedad Española de Farmacia Clínica, Familiar y Comunitaria (Sefac), Ana Molinero, enseña que "si bien es muy molesto, el Pediculus Humanus Capitis o piojo humano de la cabeza no transmite anomalías de la salud, con lo que no forma un riesgo para la salud", y en verdad, no en todos los casos genera síntomas, si bien "si hay, el mucho más recurrente es el picor y la necesidad de rascarse, lo que puede llegar a ocasionar lesiones en el cuero cabelludo de los pequeños", apunta.

De hecho, tres de cada 4 familias extremeñas (77,8%) advierten la pediculosis por el prurito (picor) que tienen sus hijos en la cabeza, si bien el 68,5 por ciento ve los piojos en el pelo de sus hijos en el momento en que les peinan, lavan o examinan la cabeza.

Además, el 7,4 por ciento mira lesiones en el cuello o después de las orejas, que son las ubicaciones óptimas de cara al desarrollo de estos parásitos, y el 3,7 por ciento se percata de que su hijo no duerme bien, lo que puede suceder debido al picor.

En ese sentido, el el estudio exhibe asimismo que, alén de los síntomas físicos, el encontronazo psicológico de este inconveniente es notable, puesto que el 29,6 por ciento de los progenitores y mamás de Extremadura piensan que tener piojos perjudica emotivamente a sus hijos, y un 63 por ciento cree que les perjudica a ellos de forma directa.

Esta afectación sensible se da mucho más en mamás, en los progenitores mucho más jóvenes y en familias con pequeñas o hijos mucho más pequeños, lo que, a juicio del médico de Cinfa Julio Maset, "pone en prueba la necesidad de normalizar la pediculosis en la sociedad como un inconveniente mucho más de salud, de forma fácil atajable y en lo más mínimo relacionado al pelo sucio, para ahorrar angustias superfluas".

En España, la mayor preocupación de los progenitores frente a los piojos es el picor y las afecciones que estos desarrollan, en 35,2 por ciento; seguida de la oportunidad de que logre contagiarse el resto de la familia (17,3%), el peligro de transmisión de patologías (16,9%), el "jaleo" que supone el régimen (14,4%), la repulsa que desarrollan los piojos (8,5%) y el estigma que logre sospechar para sus hijos (7,6%).

En ese sentido, Ana Molinero apunta que "la desinformación y las falsas opiniones sobre la pediculosis prosiguen estando muy extendidas", puesto que el 24,7 por ciento de los progenitores prosigue pensando que los piojos están relacionados con una falta de higiene, lo que les transporta a tener miedo que traten a sus hijos de diferente forma por tener piojos.

Este "temor al estigma y la vergüenza" hace que el 18,5 por ciento de los progenitores extremeño no informa al instituto en el momento en que su hijo tiene piojos, más allá de que siempre y en todo momento debe hacerse, y la razón para esto, en el 29,9 por ciento de las situaciones, es la vergüenza y el temor al estigma popular.

Además, según este estudio, el 92,6 por ciento de las familias extremeñas aplican un régimen pediculicida para remover los piojos y el 86 por ciento de ellas piensa que fue eficiente.

Sin embargo, el estudio revela solo un 22 por ciento de las familias hacen el régimen apropiadamente, puesto que el resto no aplica el grupo de medidas primordiales para asegurar su eficiencia, como son continuar las normas del desarrollador, peinar mechón a mechón con la lendrera, no utilizar secador, proseguir pasando la lendrera en las un par de semanas siguientes y contrastar a los siete días si todavía hay parásitos, en tal caso habría que reaplicar el régimen.

"Los datos revelan que las infestaciones de piojos son en este momento mucho más usuales y bien difíciles de tratar gracias a un aumento de las resistencias, generadas la mayoría de las ocasiones, por una errónea app del producto", enseña el especialista de Cinfa, que apunta que poner predisposición de los progenitores "información completa y veraz sobre qué es la pediculosis y de qué manera manejarla es requisito para eludir que este problema médico prosiga incrementando su dificultad".

Por otra sección, las medidas complementarias mucho más usadas en Extremadura para remover los piojos son comprobar el pelo de toda la familia (77,8%), lavar sábanas y toallas a 60ºC (asimismo 77,8%) y también señalar a los pequeños que eviten comunicar productos de pelo (66,7%). Además, el 37% de progenitores y mamás aspira muebles, sofás y jergones y el 27,8% aísla los elementos que no tienen la posibilidad de lavarse en una bolsa clausurada a lo largo de una semana.

Tampoco en Extremadura las medidas precautorias se llevan a la práctica con la continuidad precisa, en tanto que 2 de cada diez familias (20,8%) no usan repelentes de piojos no en el momento en que hay casos próximos, y en verdad, en el 37 por ciento de hogares, los pequeños con piojos han contagiado a otros integrantes.

Finalmente, el IX Estudio CinfaSalud refleja asimismo que, en este país, las inquietudes sobre de qué forma tratar la pediculosis prosiguen siendo varias, en tanto que un 66,1 por ciento de las familias no supieron precisamente de qué forma accionar en el momento en que sus hijos tuvieron piojos por vez primera, con lo que precisaron informarse.

Para arreglar estas inquietudes, la fuente de solicitud mucho más frecuente a la que apelan los progenitores extremeños es la farmacia (66,7%), seguida de Internet (35,2%), los amigos o populares (22,2%) y los médicos y enfermeros (20,4%). Además, el 7,4% de las familias busca información en gacetas o libros, el 5,6% solicitud a su peluquero y el 3,7% pregunta a instructores u otros expertos del instituto.

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