• viernes 3 de febrero del 2023

UCE ten en cuenta que, frente a la pirotecnia, usuarios y comerciantes tienen que cumplir la regla para eludir "inconvenientes"

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MÉRIDA, 27 Dic.

La Unión de Consumidores de Extremadura (UCE) ten en cuenta que cumplir la ley "es cosa de todos" y, para no tener "inconvenientes" con los productos pirotécnicos, usuarios y comerciantes tienen que cumplir la regla.

Quemaduras, mutilaciones, incendios, turismos carbonizados, tendederos o toldos en llamas, ha señalado, adjuntado con que los servicios de urgencias en Navidad acentúan su trabajo "por culpa del mal empleo de los petardos", el que causa desde intoxicaciones a lesiones graves, tal como daños en los recursos que "habitualmente" son inviábles de arreglar y que terminan con la pérdida "total" de hogares o inmuebles simbólicos.

Así y para hacerse un concepto de la intensidad del inconveniente, la Unión de Consumidores de Extremadura ha detallado en publicación oficial que este año han contraindicado la venta de pirotecnia en Alemania y en Holanda, a fin de que los cientos de heridos que se generan por su empleo no colapsen los centros de salud.

En relación a las obligaciones para los comerciantes, ha puntualizado que desde junio de 2013 está en vigor la Directiva 2013/29/UE del Parlamento Europeo sobre la comercialización de productos pirotécnicos en los estados integrantes. En exactamente la misma se establecen obligaciones a cumplir por la parte de los desarrolladores, importadores, comerciantes y administración, que son, por ejemplo, que los desarrolladores tienen la obligación de integrar el marcado de la Comunidad Europea (CE) en los envases de todos los petardos o artículos pirotécnicos como garantía de seguridad.

Además, van a estar clasificados por categorías para señalar si son de menos peligrosidad (categoría número 1) o de mayor (categoría 4). Los locales autorizados solo van a poder vender las tres primeras categorías, en tanto que son productos de baja o media peligrosidad que tienen la posibilidad de ser empleados por los usuarios por norma general, al tiempo que los de cuarta categoría se consideran de "alta peligrosidad ", y solo tienen la posibilidad de ser manipulados por especialistas y expertos.

Los de la primera categoría son "poco peligrosos" y de estruendos "insignificante" cuya edad mínima de adquisición es de 12 años; los de la segunda se autoriza su venta para los mayores de 16 años, son petardos "un tanto mucho más poderosos" para tirar en zonas acotadas, a una distancia de seguridad de ocho metros; y los de la tercera son productos que solo van a poder venderse a los mayores de edad, estos van a deber ser usados en una región de enorme área, a una distancia entre 8 y 15 metros.

Antes de comercializar un producto pirotécnico, los distribuidores se asegurarán de que el producto pirotécnico lleve el marcado CE, vaya acompañado de los documentos requeridos y de las normas y la información relativa a la seguridad en una lengua "comprensible" para los usuarios del Estado integrante en el que se vaya a comercializar, y de que el desarrollador y el importador hayan cumplido los requisitos establecidos en la normativa.

Como en otro ámbito, los modelos de pirotecnia asimismo se tienen la posibilidad de conseguir en Internet, apunta la Unión de Consumidores de Extremadura, adjuntado con que en varias páginas de las concurridas "ni siquiera" preguntan por la edad del cliente, o que en otras para autorizar la adquisición debes admitir las condiciones de empleo, entre aquéllas que se incluye reportar que el cliente es mayor de 18 años.

El "primordial inconveniente de todos" es la carencia de información de los productos que están libres en línea, puesto que no avisan de las cautelas sobre su empleo, tal como de la categoría donde se encuadra el producto.

"Es tan arriesgado está falta de información, que tenemos la posibilidad de meditar que lo que hemos comprado es un petardo inofensivo de categoría 1, ponerlo a cargo de nuestro hijo, y tener un incidente en tanto que el petardo en cuestión era de categoría 3", ha detallado.

En relación a las obligaciones de los usuarios, la Unión de Consumidores apunta que los cohetes y petardos son elementos pirotécnicos muy recurrentes en fiestas y fiestas populares de toda la geografía; y que resultan "muy espectaculares" y acostumbran a encantar a pequeños y jóvenes, pero "siempre y en todo momento" es requisito tomar algunas cautelas para su empleo y lanzamiento, "en tanto que en caso contrario tienen la posibilidad de ser muy peligrosos".

"De hecho", varios de los accidentes que se generan están relacionados con una mala manipulación o imprudencia por la parte de los clientes, con lo que "es indispensable ser reservados y no poner en juego nuestra seguridad ni la del resto", mientras que "siempre y en todo momento" se van a deber prender los fuegos artificiales en una región donde no haya peligro de dañar a absolutamente nadie, ni que nada prenda fuego.

Asimismo, va a ser importante que los pequeños sean supervisados por un adulto y manipulen los artículos pirotécnicos de manera correcta para lograr gozar de ellos sin correr ningún peligro, tras lo que ha recordado que los menores de 12 años no deberían manejar ningún género de productos pirotécnicos.

Otra recomendación a hacer es eludir obtener productos de pirotecnia en tiendas "poco fiables", en tanto que no acostumbran a tener personal preparado que explique su empleo y las cuestiones de inseguridad primordiales. Tampoco, "y si bien a priori parezca seguro", es conveniente transportar estos productos en los bolsillos, ya que el roce y el calor que causa tienen la posibilidad de hacerlos explotar.

Entre las sugerencias para un empleo conveniente, aparecen no almacenar "jamás" material pirotécnico en los bolsillos ni en la ropa por el hecho de que puede ocasionar graves quemaduras; aparte de que no se tienen que guardar petardos en el hogar, ni tampoco al lado de modelos químicos, incendiables o substancias peligrosas; ni manejar los petardos, ni obtener su contenido, frente lo que es recomendable no sacar los artificios de sus envoltorios hasta el día de hoy de emplearlos.

Enciende siempre y en todo momento los artificios pirotécnicos en el suelo y de espaldas al viento, mejor con una mecha en vez de una llama directa y sin sostener el petardo con las manos. Además, hay que sostenerlos apartados de la cara y las manos. Otra recomendación es no prender los petardos cerca de otros, ni en botes, latas o botellas, ni pisarlos con el pie; o, en la calle, no incordiar a el resto y procurar emplearlos en espacios libres y autorizados lejos de aglomeraciones y en zonas sin peligro de incendio.

Si algún producto no explosiona, no se debe procurar regresar a encenderlo ni tocarlo hasta pasados 30 minutos y, después, inutilozarlo dejándolo en remojo. "Jamás" hay que publicar ningún artificio contra personas o animales; y los cohetes voladores "jamás" tienen que dispararse con la mano, sino tienen que lanzarse con un soporte conveniente colocándolos en vertical y "jamás" en circuitos cerrados, con riesgo de incendio o si hay fuerte viento. No se van a deber usar si el timón o caña está roto o dañado.

Por último, los truenos de las tracas "jamás" tienen que separarse ni prenderse de manera sin dependencia, en tanto que llevan una mecha de ignición rápida; hay que almacenar "siempre y en todo momento" una distancia "sensato" de seguridad en el momento en que se prenda un artificio pirotécnico y tener en consideración asimismo las advertencias de la Policía y Protección Civil. En caso de quemaduras, lava con agua fría la área perjudicada. Si es grave, asiste al centro sanitario mucho más próximo o pide contribuye a los servicios de urgencia.

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