• lunes 30 de enero del 2023

Unos 300 apicultores demandan en Mérida ayudas concedidas a otros campos tras su peor año en tres décadas

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MÉRIDA, 24 Ene.

Unos 300 apicultores que proceden de diferentes puntos de Extremadura se han manifestado este martes en Mérida para reclamar a la Junta que se les integre en los decretos de ayudas concedidas a otros campos del campo, como las habilitadas en frente de la sequía o por la guerra de Ucrania.

La varroa o el abejaruco son ciertas amenazas de este campo, tal como el etiquetado de modelos de fuera de España que se venden tal y como si lo fuesen son inconvenientes de un campo al que se le suman otros recurrentes al ámbito agrario, como la subida de los costos de producción, entre ellos el comburente, del que se les dejó fuera de las ayudas de 20 céntimos por litro que sí van a percibir otros labradores y ganaderos.

La queja fué convocada por Apag Extremadura Asaja, Asaja Cáceres y UPA-UCE, y ha reunido a unos 300 labradores, eminentemente que proceden de ámbas enormes zonas de producción de miel de la zona, Las Hurdes y La Siberia.

Han partido desde la Estación de Autobuses y han cruzado el puente Lusitania para terminar la queja en frente de la vivienda oficial del presidente de la Junta.

El presidente de la Asociación Cacereña de Apicultores, Paulino Marcos, ha señalado antes de empezar el paseo que llevan múltiples años "pésimos" pero este último fué "el peor de los últimos treinta años".

En este sentido, ha señalado que les afectó la sequia, el abejaruco o los costos del gasoleo, como al resto de producciones agrarias, pero no obstante los apicultores se quedaron fuera de las ayudas por la escasez de lluvias o las habilitadas para calmar las secuelas de la guerra en Ucrania.

Además, al revés que los artículos de la nutrición, ha bajado su precio un 20 por ciento, ha asegurado, con lo que el gerente de esta asociación que agrupa a unos 250 apicultores que administra 250.000 colmenas, prácticamente la mitad que Extremadura, ha señalado que "si no hay una solución la próxima campaña no ser capaces de dar de comer estas colmenas ara llegar al proximo año".

Esto significa, ha asegurado, que "se termina la apicultura al menos allí arriba", dijo en referencia a esta comarca del norte de Cáceres.

Entre los convocantes de la queja, el presidente de Apag Extremadura Asaja, Juan Metidieri, ha señalado que la de este martes es una exclusiva manifestación del campo extremeño en un año "tan bien difícil" en el que "muchas producciones" quedaron excluidas de las ayudas, y las que si tienen recibieron "dádivas absurdas" que son "deficientes".

Metidieri ha pedido "oficializar" los costos de producción para los modelos del campo, por el hecho de que sin ellos la Ley de la Cadena Alimentaria es "deficiente". Además, ha pedido que las ayudas que reiben otros ámbitos lleguen asimismo a producciones como la apicultura, los cereales de invierno, el olivar o el porcino ibérico.

Tampoco comprende que los apicultores se hayan quedado fuera de la bonificación de 20 céntimos por litro de gasóleo profesional; tal como ha solicitado "préstamos blandos" al 0% de interés y con un par de años de carencia para lograr seguir con unas explotaciones que están "asfixiadas".

Por su parte, el secretario general de UPA-UCE Extremadura, Ignacio Huertas, indicó que este ámbito "lo pasa mal" e inclusive mencionó de que su continuidad se ve "conminada" si no se ponen resoluciones sobre la mesa.

Y es que, ha remarcado, están tolerando "la tormenta especial", ya que a las secuelas de un año "catastrófico" para todo el campo por la sequía y las elevadas temperaturas, se aúnan otros causantes como la alta mortandad en sus colmenas por la varroa o por los abejarucos.

Asimismo, sufren costes "ruinosos" debido en venta como miel de españa de "algo que llaman miel" que viene de países como China o Uruguay "por una mala normativa sobre el etiquetado" que está "confundiendo y engañando" a los usuarios.

A su vez, el presidente de Asaja Cáceres, Ángel García Blanco, ha remarcado que el apícola es el único ámbito excluido de las ayudas directas por la parte de Bruselas, a lo que se le añade que quedó fuera de las ayudas autonómicas por la sequía, tal como de la subvención del Gobierno central al gasóleo profesional.

Todo esto se traduce, dijo, en que 2 regiones extremeñas en las que la apicultura fija población se logren quedar "despobladas", lo que justifica esta queja para reclamar que estas familias "están en su derecho a vivir en los pueblos", y para las que piden "lo que es justo", o sea, "ayudas exactamente la misma han percibido otros campos".

Por su parte, la representante de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, ha acudido a la manifestación para mover que las ayudas a la sequía de la Junta fueron un absoluto despropósito", dejando fuera a ámbitos, como la apicultura o el olivar clásico, que sufrió "con crudeza" exactamente los mismos efectos de la escasez de agua o las secuelas de la guerra en Ucrania.

Por ello, cree que la Junta debería ofrecer "marcha atrás" y proponer ayudas "de manera mucho más prudente" para calmar las rentas de las familias agroganaderas, en las que incluye a los apicultores, que "padecen los estragos de la sequía y no vieron ni un duro, y no es justo".

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