Qué hay detrás de la nueva bajada de ratios en las aulas extremeñas
La Junta de Extremadura seguirá bajando las ratios en las aulas. El secretario general de Educación reconoce que sus efectos sobre el rendimiento no son inmediatos.
La Junta de Extremadura seguirá reduciendo las ratios de alumnos por aula. Así lo ha confirmado el secretario general de Educación, José Pedro Catalán, horas antes de comparecer en la Comisión de Educación de la Asamblea regional. La ratio global se sitúa en torno a 7,66, según los datos aportados por el propio Ejecutivo.
Qué significa esta cifra en la práctica. La ratio global mide la relación entre el total de alumnos y el total de docentes del sistema. No indica cuántos alumnos atiende cada profesor en un aula concreta. Es un indicador agregado que el Gobierno regional utiliza como referencia de su política educativa.
El contexto de la comparecencia es político. El Grupo Parlamentario Socialista preguntará al Ejecutivo cómo valora la relación entre el número de alumnos por aula y el rendimiento académico. La respuesta del secretario general se ha centrado en matizar esa relación, más que en defender resultados concretos.
Catalán ha reconocido que el efecto de la reducción de ratios no es inmediato. Según su argumento, los efectos sobre el rendimiento se miden en etapas posteriores. Ha citado el informe PISA, que evalúa a alumnos de 14 y 15 años, como referencia temporal. Desde esa perspectiva, resulta difícil establecer una conexión directa con las medidas adoptadas en los últimos cursos.
El Gobierno extremeño sostiene, sin embargo, que existe relación entre ratios y calidad educativa. Ha admitido que no hay evidencia concluyente, ni siquiera en los estudios de la OCDE, que demuestre que la reducción de ratios mejore por sí sola los resultados. Aun así, defiende que mejora la atención al alumnado y que constituye una herramienta dentro de un conjunto más amplio de medidas.
Un cambio de enfoque merece atención. Tradicionalmente, la caída de la natalidad llevaba aparejada una reducción de plantilla docente. Desde el curso 2023-2024, la Junta ha optado por aumentar el número de profesores mientras el alumnado sigue disminuyendo. Esa decisión explica buena parte de la bajada de la ratio, y tiene un coste presupuestario que el Ejecutivo asume.
Las perspectivas inmediatas dependen del presupuesto. Catalán ha advertido que el Gobierno regional no se compromete a anuncios hasta que las partidas estén cerradas. La continuidad de la política de ratios dependerá, por tanto, de las cuentas autonómicas y del debate parlamentario que se abra en torno a ellas. Queda por ver si la reducción se traduce en mejoras medibles en los próximos años.