Vox y PP pactan candidaturas al Senado y Abascal asegura que su autonomía política sigue intacta
Vox y PP pactan candidaturas al Senado para sumar senadores de cara al 29 de noviembre; Abascal defiende la autonomía de su partido.
Vox y el PP han cerrado un acuerdo para coordinar sus candidaturas al Senado con el objetivo de sumar entre 125 y 140 senadores de los 209 que se elegirán el 29 de noviembre. Según el pacto, Vox no presentará candidatura propia en seis provincias y el PP incluirá en sus listas a candidatos independientes vinculados a la formación de Feijóo. Además, Vox concurrirá con un único nombre en otras catorce provincias, mientras que el PP no se presentará en Guipúzcoa, Gerona y Tarragona.
El movimiento responde a una lógica aritmética. La suma de ambas formaciones acercaría a la derecha a los tres quintos de la Cámara Alta, umbral necesario para renovar el Tribunal Constitucional y el Consejo General del Poder Judicial. Por ello, el acuerdo tiene una dimensión que va más allá de la simple distribución de candidaturas en unas elecciones concretas.
En este contexto, Santiago Abascal ha defendido desde Plasencia que la autonomía de su partido permanece intacta. Sostiene que Vox y el PP son formaciones distintas y que mantienen diferencias de fondo en materias como la prioridad nacional, la desregulación y la llamada remigración, cuestiones que, según él, definen a su electorado.
La presencia de candidatos independientes en las listas del PP en varias comunidades, como Canarias, Baleares, Valencia, Cádiz o Castellón, añade un matiz relevante. Vox considera que, aunque no estén afiliados, estos perfiles no son neutrales desde el punto de vista político, y ha rechazado que la denominación de independientes sea un error.
Abascal también ha justificado la elección de Ignacio de Hoces y Marcela Reigía como cabezas de lista al Congreso por Badajoz y Cáceres, ambos de origen madrileño. Según el líder de Vox, el criterio es la voluntad de representar a España, por lo que lo esencial es que los candidatos mantengan un mensaje uniforme en todo el territorio.
El pacto evidencia una estrategia de concentración del voto de la derecha frente al bloque formado por el PSOE, Frente Amplio y las izquierdas territoriales. Queda por ver si esta coordinación electoral se traduce en acuerdos estables tras los comicios o si las diferencias programáticas acaban pesando en la negociación posterior.